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¿Qué es la radiocirugía craneal?

La radiocirugía debe entenderse como una técnica terapéutica que utiliza radiación en reemplazo del bisturí, pero no es una máquina y/o equipo. Es una especialidad médica multidisciplinaria que permite el tratamiento no invasivo de enfermedades del sistema nervioso central, sin necesidad de producir la apertura del cráneo como en el caso de la cirugía. Además, al poseer indicaciones precisas no constituye una alternativa u opción de tratamiento. Actualmente, la técnica también se llevó a otras localizaciones fuera del cerebro.

La radiocirugía es considerada una técnica de alta complejidad que requiere equipos multidisciplinarios de profesionales capacitados y con permisos habilitantes de la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN), institución que regula este tipo de prácticas, junto con el Ministerio de Salud nacional, encargado de especificar los requerimientos formativos mínimos para que un profesional pueda ejercer.

La radiocirugía craneal consiste en la aplicación de una dosis elevada de radiación, con una extrema precisión submilimétrica. Según la patología individual y la ubicación anatómica de la misma, los especialistas tratantes pueden considerar aplicar dicha dosis en un esquema que va desde una aplicación única hasta un fraccionamiento de 3 a 5 sesiones.

¿En qué casos se utiliza la radiocirugía craneal?

Dada la alta respuesta a los tratamientos, cada año incrementa el número de personas que son  tratadas con éxito, por diversas patologías. Entre ellas se contemplan:

  • Tumores malignos
  • Tumores benignos
  • Malformaciones arterio-venosas
  • Patologías funcionales (trastorno obsesivo compulsivo, dolor intratable, neuralgia del trigémino, trastornos de movimiento)
  • Neuralgia del trigemino
  • Neuralgia del glosofaringeo

Para cada caso particular, el equipo multidisciplinario evaluará cuál es la secuencia terapéutica más adecuada, siendo muchas veces la combinación de radiocirugía con otras técnicas lo que brinda mejores resultados.

¿Cuáles son los beneficios de esta técnica?

  • Concentración de una dosis muy elevada de radiación.
  • Precisión submilimétrica del tratamiento.
  • Reducción del margen de error
  • Destrucción del tumor o control de la lesión
  • Mínimo daño en el tejido sano circundante
  • Baja toxicidad y/o mínimas complicaciones
  • Técnica no invasiva, que no requiere quirófano
  • Se administra de manera ambulatoria, no requiere anestesia general ni internaciones directas por el procedimiento
  • Puede tratar múltiples lesiones en la misma sesión

 

Importante: consultar siempre con el/la profesional correspondiente y con la médica o médico de cabecera para saber si esta es una técnica adecuada para la patología en cuestión.

¿Qué es la radioterapia o terapia radiante?

  • La Radioterapia, también llamada terapia radiante, es una técnica terapéutica que se utiliza mayormente en patologías oncológicas o cánceres, en las cuales se usan altas dosis de radiación para destruir células cancerígenas y reducir tumores, al dañar su ADN.

    Este tratamiento no destruye de manera inmediata a estas células, sino que se requiere de cierto tiempo, pueden ser días o semanas, antes de que el ADN se dañe lo suficiente como para que las células cancerosas mueran. Finalizada la terapia las células atacadas siguen muriendo y siendo desechadas.

¿Cuáles son las tipos de radioterapia?

Existen dos tipos principales de radioterapia, considerando la forma de administrar la dosis que tenga el equipo: de haz externo o externa -acelerador lineal, telecobalto terapia, protonterapia- y radioterapia interna, también llamada de contacto o braquiterapia.

El equipo de profesionales definirá el tratamiento de acuerdo con la patología que presente cada persona. Algunos de los factores a evaluar son:

  • El tipo de cáncer
  • El tamaño del tumor y compromiso del mismo.
  • La ubicación del tumor en el cuerpo
  • Qué tan cerca esté el tumor de tejidos normales sensibles a la radiación
  • El estado general e historia clínica del paciente
  • Si el paciente tendrá otros tipos de tratamiento contra el cáncer
  • Otros factores, como la edad, peso y enfermedades que pueda presentar

Otra forma de dividir es según las técnicas de planificación y conformación del haz de radiación que se utilizará. Estos pueden clasificarse como Convencional, Tridimensional, Intensidad Modular, IGRT, etc.

¿Por qué las personas con cáncer reciben radioterapia?

Porque a radioterapia permite:

  • Controlar la lesión y/o tumor,
  • Paliar síntomas como dolor, sangrado, disminuir tamaño, etc.
  • Disminuir las posibilidades de que los tumores vuelvan a crecer en el lugar donde fueron operados
  • Reducir el tamaño del tumor previo a una cirugía.

¿Qué tipos de cáncer son tratados con radioterapia?

Por medio de la radioterapia externa se suelen tratar la mayoría de los tipos de tumores, lo que varía es la dosis final y duración del tratamiento para cada patología.

La braquiterapia se usa para lesiones focalizadas en un órgano, sin compromiso de otras regiones. Los ejemplos más frecuentes son tumores de próstata, piel, cuello de útero, endometrio, melanomas oculares.

Existen casos de tratamientos sistémicos, que van a ser desarrollados por el área de medicina nuclear, como el I-131 o yodo radioactivo para el tumor de tiroides.

¿Se puede aplicar junto con otros tratamientos?

Sí. Para algunos tratamientos solo basta con la radiación. Sin embargo, en la mayoría de los casos se utilizan otros complementarios como cirugía, quimioterapia e inmunoterapia.

La radioterapia puede ser administrada antes, durante o después de esos tratamientos con el fin de potenciar los resultados.

¿Existe un solo método para fraccionar el tratamiento?

No. El equipo médico, luego de evaluar cada caso, puede decidir:

Fraccionamientos ultracortos o hipofraccionamientos extremos, donde el tratamiento puede realizarse desde en 1 aplicación hasta en 10 de ellas respectivamente.

Hipofraccionamientos donde la duración es menor que en los tratamientos convencionales. Por ejemplo, en patología de mama se puede usar 15 o 16 aplicaciones y en cáncer de próstata entre 25 a 32 aplicaciones.

Hiperfraccionamiento donde el paciente recibe 2 aplicaciones por día, separadas por alrededor de 6 ú 8 horas, descripto en algunos protocolos de patología pulmonar y de cabeza y cuello.

Esto se debe a la radiobiología tumoral o las 5 R de la radioterapia:

  • Radiosensibilidad intrínseca: es la sensibilidad innata o propia de las células a la irradiación.
  • Reoxigenación: tras cada sesión de radiación existen células hipóxicas que al final del tratamiento estarán oxigenadas y serán radiosensibles.
  • Redistribución: luego de una fracción de radiación, se sitúan más células en fase G2 y M del ciclo celular, siendo más radiosensibles ante las siguientes fracciones.
  • Reparación del daño celular subletal: es mayor en tejidos sanos, por lo que se protege al tejido normal con un régimen de fraccionamiento que permita esta reparación entre dos sesiones de radiación, que debe ser de entre seis y ocho horas.

Repoblación acelerada: es el aumento del número de divisiones celulares como mecanismo de compensación, siendo más importante en los tejidos y tumores de duplicación rápida o con tiempos de duplicación pequeños